El 96 por ciento del total de aguas servidas que produce la población arequipeña es vertida sin tratamiento alguno al río Chili, cada vez que realizan la limpieza del río sen sacan más de 20 toneladas de basura, es decir, de 9 a 12 camiones repletos de basura.
El problema es contundente y claro, comienza desde la educación ambiental en la población hasta elaborar programas de protección del río, que incluyan la construcción de un relleno sanitario donde se pueda tratar y reciclar la basura y terminar con los botaderos que las municipalidades crean a falta de un relleno sanitario.
El tramo del río Chili que presenta el mayor grado de contaminación está comprendido entre los puentes Grau y Uchumayo, los emisores domésticos y los afluentes residuales de algunas empresas del sector industrial son potenciales contaminantes.
Es necesario que el gobierno regional junto con las municipalidades puedan tomar acciones inmediatas para este problema y buscar la forma de construir una planta de tratamiento de aguas servidas en Arequipa.
Las consecuencias se ven reflejadas en las enfermedades infecto-contagiosas en la población urbana que consume agua, alimentos y vegetales crudos, que son regados con aguas que provienen del Río Chili, generando enfermedades de tipo como la tifoideas, gastroenteritis, hepatitis, cólera y diversas parasitosis, contribuyendo a que Arequipa ocupe el tercer lugar a nivel nacional en la incidencia de enfermedades relacionadas con la ingesta de agua y alimentos contaminados por aguas residuales.